Mostrando entradas con la etiqueta Mesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mesa. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de mayo de 2018

Reciclame #34

Antes y después- técnicas y emociones. 💆👀💣🙊🙉🙈

Este mueble lo heredé de una gran amiga en el 2015, ella se iba del país. Contenta por un lado porque sabía que era una gran oportunidad de cambio y aire para ella, pero tristeza que me guardé bien adentro. Estar con ella, era un un cable a tierra cuando a veces se hacía muy pesada la rutina en la oficina, todavía pienso en anécdotas que quiero contarle, pero a veces entre el cambio de horario y la maternidad, hacen que las guarde en algún lugar de mi cerebro, con neuronas desparramadas y hormonas al mando.
Cuando fui a buscar el mueble sabía que lo iba reciclar, pero recién casi tres años después,  puse manos a la obra.

Me imaginé como lo quería transformar, durante un mes busqué el color exacto,  quería un verde agua, manijas doradas (que también cartoneé - no me reconoce como verbo, que mal che!- hace un par de años). Tuve la pintura durante otro mes y medio hasta que el fin de semana pasado, decidí comenzarlo a pintar. Vale aclarar que es díficil hacerme el tiempo donde el bebé no pida teta y atención y la más grande no esté reclamando jugar a las barbies o lego. Decidí hacerme ese momento de todas formas eran tan solo 40 minutos, ni más ni menos, pero en esta época de mi vida equivale a una semana entera de ausencia.

Paso a paso
Lijé y limpié el mueble.



Abrí la pintura y arranqué la primer mano.
Pensé, ok no es el verde exacto que quería pero seguro con la segunda mano se va a ver mejor.... La baja humedad y el viento me jugaron a favor para ver el veredicto del color... y NO, NO ERA EL COLOR!!! Furiaaaaa y frustración señores!!!, y si ... haber invertido 40 minutos y que sea un celeste eléctrico... quería llorar y patalear.






Al día siguiente, pinté un cajon y las rejillas, quería terminarlo junto a mi frustración y la cocina con todo lo alojado en el mueble desparramado, ni bien se secó lo volví a armar y meter las cosas en el mueble.  De a poco me empezó a gustar. Aunque para mi no estaba terminado, marido me convenció de dejarlo así. y la verdad quedó genial. Entender que a veces en el camino el puerto de llegada es diferente pero incluso para ser mejor.

Así quedó, y así me lo quedo.


lunes, 3 de diciembre de 2012

Reciclame #14

El que quiere Celeste ...

Empiezo la edición con agradecimientos a todos los que se siguen sumando a esta propuesta de Reciclame, llegan muy lindos comentarios e inspiradores, se formó un círculo virtuoso, con feedback de que el blog también inspira!
Seguir creando e innovando…
Me volví más charlatana en los últimos post, ya siento que entramos en confianza… como saben, o se habrán dado cuenta, soy fanática del color blanco mate y madera y me gusta dar color con accesorios y objetos. Hoy les cuento que gracias a los comentarios, me animé y le di un color diferente a un mueble, que le tengo mucho cariño. Me sirvió de mesa, escritorio, apoya muebles previos a reciclar y que merecía tener un protagonismo diferente dentro de mi casa.
Como les dije en el post anterior una mudanza se avecina, y que mejor que arrancar con cambios y mejores energías?
Este muebles, no se bien su procedencia ni que es exacto, puede usarse como mesita para apoyar cosas, teléfonos fijos (para los amantes de retro), esquinero, incluso hasta banquito (posiblemente sea su próxima transformación), solo sé que cuando lo vi, dije, esto tiene que estar en mi casa.
En las primeras ediciones y transformaciones, sirvió para apoyar las latas de pintura, pinceles, agua, dejar secar algún objeto …
Paso a paso…
Comencé a pintar con pintura acrílica al agua, en este caso celeste pastel, sin demasiada fe en que iba a “agarrar” la madera. Solo pinté dos patas y deje secar para ver “que onda”…
Aprobando la calidad final, de a poco pinté entre dos o tres manos todo el muebles. En este caso, solo tenia pinceles chiquitos, y también se podría haber pintado con una esponja o trapo. Lo bueno de esta pintura es que no es tóxica, sale rápido las manchas y no tiene olor, con lo cual no es necesario utilizar barbijo.
Ta-Da… así quedo, por ahora en una de las esquinas de mi ventana, decorando con una planta y un sifón de Soda de los 70 super retro. En la última foto, vino de invitada a este post Tita, quien siempre me acompaña de cerca en los reciclados.
Otras opciones…
Se puede poner un almohadón encima y transformarlo en banquito, utilizar vinilos para escribir alguna palabra inspiradora, los que se animan a dibujar, crear algun dibujo.

Reciclame #3



Verde agua
Más gente participó con comentarios sobre la segunda edición, muy contenta de seguir adelante con este proyecto compartiendo ideas para reciclar, restaurar muebles y objetos, dándoles una nueva oportunidad.
Esta semana elegí algo con un poco más de color, se trata de una mesa de madera para jardín o cocina. 
En su último estado antes de ser reciclada, las patas estaban flojas y sucias. La base de la mesa estaba percudida, se observaba que estuvo al aire libre, incluso con macetas, lo que hizo que la superficie esté completamente irregular. 
Para ello comencé ajustando las patas con un destornillador, por suerte me prestaron uno con “cabeza hexagonal” ya que no tenía tornillos típicos.
Pensé en varias opciones de como mejorarla…
Para la superficie: primero lijé bastante hasta dejarla uniforme (yo utilicé lija al agua 180, se puede utilizar una lija más gruesa cuando la madera necesita más trabajo), la limpié con producto “cif” para sacar las manchas de tierra, y le dí una mano de pintura blanco mate que tenía en mi casa.
Aún no sabía que color iba a quedar al final, pero al ver la combinación del verde agua con el blanco, me gustó mucho por eso intenté darle una oportunidad para recuperar el color verde de las patas.
Para la recuperación de las patas y mantener el verde, comencé con una lija (al agua y de 180) suavemente por cada una de las patas, luego pasé “cif” para limpiar la superficie, porque estaban llenas de tierra arraigada, dejé secar. Y por suerte logré que el verde agua sobreviva.
Sobre la superficie dí en total tres manos de blanco mate.
Decidí transformarla en una mesa para la cocina, donde puedo poner artefactos como microondas, tostadoras, pava, etc.
Debajo de la mesa, pinté una caja circular de blanco mate para que combine con la superficie y la utilizo para guardar más cosas, haciendo el espacio más funcional. 
Otras opciones … puede utilizarse como esquinero, mesa de jardín (para lo cual es importante pintar con pintura de exterior e incluso barnizar para que la madera esté protegida), mesa de teléfono, mesa de luz, etc.
Además otras ideas para la superficie, se pueden pintar mandalas o pegar vinilos  sobre la superficie para decorar.
Para hacerla más “rústica”, la superficie se puede encerar o patinar con betún de judea para darle un tinte más antiguo.
Para hacerla más “moderna”, se puede pegar sobre la superficie o los costados venecitas en toda la superficie, combinando los colores de las venecitas y pintando las patas de negro.
Se pueden combinar la cantidad de colores, haciendo juego superficie y patas, según el gusto de cada uno, dándole un toque “vintage”, “barroco” y porqué no “psicodélica”.